viernes, 3 de julio de 2015

ALA DE DRAGÓN, DE MARGARET WEIS Y TRACY HICKMAN: FRIALDAD PARA CUMPLIR CON EL DEBER

En Ariano, el Mundo del Aire, un asesino a sueldo llamado Hugh La Mano es contratado por el Rey Stephen para asesinar al príncipe heredero Bane. Realmente Bane no es hijo ni de Stephen ni de su esposa, la Reina Anne, si no que fue intercambiado al nacer por el hijo del misteriarca Sinistrad. Bane se comunica con su verdadero padre a través de un amuleto encantado en forma de pluma, que provoca que los demás le adoren a pesar de su inicial rechazo por el intercambio. Bane es un niño muy taimado, encantador, ambicioso y dueño de sí mismo. Hugh se lo lleva consigo fuera de la fortaleza del Rey Stephen, acompañados por el criado de Bane, el calvo y desgarbado Alfred Montbank.
Ariano se compone enteramente de porosas islas flotantes, alineadas en tres altitudes bien diferenciadas. En el Reino Inferior, los enanos  (llamados Gegs, palabra élfica que significa "insectos") viven en el continente de Drevlin y sirven alegre y laboriosamente a la gigantesca Tumpa-Chumpa, una máquina del tamaño de una ciudad cuya función es la de suministrar agua a todo el mundo de Ariano. En el Reino Medio, los elfos y los humanos han estado en guerra por el control del agua, status y beneficio propio.
La trama principal se centra en las dos razas únicas de esta saga: los sartán y los patryn, autoproclamadas semidioses debido a su capacidad de utilizar un tipo de Magia que ninguna otra raza es capaz de comprender. También podemos encontrar las típicas razas de la fantasía épica: humanos, elfos y enanos. El sistema en que se basa la magia de estas dos razas, simplificando y copiado textualmente del primer libro, sería que "la realidad es la manifestación de ondas de posibilidad que se cruzan". De esta manera, tanto sartán como patryn, son capaces de modificar la onda de posibilidades dibujando una serie de runas en el aire, de manera que lo que en un principio era posible, pase a formar parte de la realidad.

El ritmo de la historia es ligero y fácil de leer. Nos encontramos con un flashback en la historia incorporado de una forma muy sutil que casi no te das cuenta de que has viajado al pasado. Al principio las historias de Hugh y Limbeck empiezan por separado pero paralelas, hasta que llega un punto en la historia en que se unen sus caminos y los de los demás personajes. Este hecho consigue que el lector se enganche a la historia, pues cuando está interesante la de un personaje, te dejan la miel en los labios y, en el siguiente capítulo, vuelven al otro.
Hugh La Mano es uno de los personajes que más peculiares. Asesino a sueldo, mata por dinero sin que hacerlo produzca en él ni el más mínimo arrepentimiento ni cargo de conciencia. Criado por los monjes kir, una secta que adora las virtudes de la muerte, todos los sentimientos parecen no afectarle. Impertérrito y sin escrúpulos, cuando le contratan para matar un niño ni siquiera siente piedad por él: ése es su trabajo, si ha matado a muchos hombres, ¿por qué no a un niño? ¿Cumplirá con su trabajo y se marchará cuanto antes con el dinero?
Ala De Dragón (1990) es el primer volumen de la saga de fantasía épica titulada El Ciclo De La Puerta de la Muerte y que está compuesta por otros seis volúmenes más: La Estrella De Los Elfos (1990), El Mar De Fuego (1991), El Mago De La Serpiente (1992), La Mano Del Caos (1993), En El Laberinto (1993) y La Séptima Puerta (1994). Se trata de una novela llena de acción, personajes únicos, una historia muy bien estructurada, la parte de la Tumpa-Chumpa es un poco tediosa y abstrusa, pero es de vital relevancia para la historia de la serie completa, no solo del mundo de Ariano, el libro en si es atrapante, con escenas emocionantes y te lleva de la mano a recorrer este magnífico mundo. Si tienes la oportunidad y te gusta la fantasía épica debes leerlo sin falta, es un clásico del género.
Jorge Antonio Buckingham

martes, 30 de junio de 2015

LA CIUDAD Y LA CIUDAD, DE CHINA MIÉVILLE: HISTORIA DE "DOS CIUDADES"

Este original relato empieza como la mayoría de novelas policiacas: se ha descubierto el cadáver de una chica joven en los suburbios de la ciudad de Besźel, en el Este de Europa. El detective Tyador Borlú es el encargado de encontrar al asesino. Pero pronto, se proporcionan pistas al lector que indican que Besźel no es una ciudad cualquiera. En realidad, es una ciudad unida a otra, Ul Qoma, con la particularidad de que ambas ocupan espacios geográficos no solo contiguos, sino en muchos casos coincidentes o entrelazados. Los habitantes de Besźel tienen prohibido ver los edificios y a las personas de Ul Qoma, y viceversa, aun cuando se encuentren a pocos centímetros de distancia.

La investigación, en estas condiciones, no está exenta de dificultad e interés. Tyador Borlú debe respetar la ley de la ciudad sin caer en una Brecha y, al mismo tiempo, debe resolver un crimen posiblemente relacionado con ella. ¿Cómo conseguirlo? No en vano, estamos sobre un punto de equilibrio extremadamente frágil, obstaculizado por muchos intereses de todo tipo, y únicamente mantenido por la habilidad de Borlú para jugar con fuego sin quemarse.

Da igual que Borlú se muestra excesivamente arquetípico, da igual la aparición de algún deus ex machina, da igual que el autor escamotee en cierto momento una información vital... lo cierto es que, después de todo, las auténticas protagonistas son esas dos ciudades antagónicas pero condenadas a compartir un mismo espacio, y lo mejor de la novela surge cuando las fronteras amenazan con ser violadas, transgredidas, obviadas por la necesidad de resolución y vindicación de un asesinato. Y esa historia es cautivante.

Siguiendo a Borlú como narrador en primera persona, Miéville echa mano para la ocasión de una prosa mucho más sobria y contenida que el habitual barroquismo y despliegue pirotécnico al que había acostumbrado a sus lectores. Con un estilo más “gris”, como la sociedad que está describiendo, y sin grandes introspecciones, el relato se hace muy directo, cercano, descarnado, desnudo. Pronto el asesinato en sí deja de ser lo más importante para centrar el foco en las tensas y complicadas relaciones entre ambas ciudades, y las difíciles interacciones entre ambas sociedades. La historia se enreda en torno a la burocracia que marca cualquier iniciativa que busque la interacción, la colaboración o el simple paso de una a otra, de las complicadas maniobras y reglas que se deben seguir para poder coordinarse entre ambas.

Estos elementos son lo que más interesa y lo que más atrapa de la novela, mucho más que la trama policiaca en sí: ese trasfondo de política ficción, en que un mismo espacio es compartido (o mejor, repartido) entre dos entidades políticas, con una omnipresente e omnipotente entidad (la Brecha) encargada de controlar que nadie cruce de un lado de la frontera al otro. Ese mundo irreal, pero que habla a las claras de muchos otros lugares perfectamente reales (Jerusalén, Belfast, Berlín...) es sin duda el personaje más interesante de la novela.

La Ciudad Y La Ciudad (2012) es una novela difícil de clasificar: en inglés se habla de slipstream o weird fiction para hablar de este tipo de obras que mezclan el género fantástico, el de terror o la ciencia ficción (y en este caso, también la novela policiaca). Podría decirse que lo que caracteriza a esta obra es la creación de un mundo alternativo, con algunas reglas diferentes aunque muy próximo a este mundo real nuestro en casi todo lo demás. La superposición de elementos y, por tanto, la multiplicación de las posibilidades de lectura, es tan amplia, que resulta un atrevimiento audaz el afrontar cualquier crítica. Un logro conseguido mientras se mantiene en todo momento la coherencia argumental, la tensión dramática y el interés por la historia.

Ganadora de múltiples premios (Hugo, Locus, World Fantasy Award), todavía no ostenta todos los galardones a los que tendría derecho. Si bien la ciencia-ficción tiene ya alguna que otra puerta de acceso –aunque en las últimas décadas no se haya abierto de nuevo-, la fantasía sigue siendo un terreno vedado, quizá visto como más propio de lo popular que de lo excelso. Idea claramente injusta que, en casos como el que nos ocupa, sigue sin reconocer a una de las voces más sugerentes y originales del panorama literario global contemporáneo.

China Miéville construye un cuadro actual de un mundo vigente, adaptado a cada lector en sus inquietudes e intereses. Un recorrido por La Ciudad Y La Ciudad resulta un periplo por todo nuestro mundo actual y sus problemas. Un sobresaliente resultado para un autor que promete ser uno de los que, con más posibilidades, puedan por fin romper el techo de cristal que le permite a la fantasía acceder a nuevos límites, a nuevos retos y nuevos logros. El mejor premio que se le puede dar a este autor es el de seguir leyendo con pasión todas sus obras, con la seguridad de que cualquier nueva novela supera lo anterior: Una novela excepcional.

Jorge Antonio Buckingham

lunes, 29 de junio de 2015

EN EL REFUGIO DEL HOGAR


Alas de dragón dejan signos en las redes
Tiempo dedicado utilizando vidas
Para perfumar el pasado en el sepulcro
Trompetas en un sueño de alegría mustia

Escalando peldaños de fieros girasoles
Luces abandonan soledad en tus brazos
Ahogado  en los mares de la gloria
Truenos y batallas de un canto memorable

Cascadas magnifican al santo peregrino
Gesticulando monumentos
Una nostalgia rebelde multiplica corazones
Se desnudan cálidas sonrisas

Besos y lágrimas intangibles
Resucitan la exuberancia
De nuestro digno sacrificio

lunes, 22 de junio de 2015

GUERRAS DEL MUNDO EMERGIDO, DE LICIA TROISI: EL DOLOROSO ESTIGMA DE LA CONQUISTA

Hace siglos, el Mundo Emergido pertenecía a los elfos, criaturas purísimas que vivían en armonía con la naturaleza… pero los hombres y los gnomos pusieron fin a su vida pacífica al invadir despiadadamente su territorio…

Ya han transcurrido cuarenta años desde que terminó la gran guerra, que puso fin a la sed de conquista de Aster el Tirano, pero el Mundo Emergido sigue sin encontrar la paz. Dohor, Caballero del Dragón convertido en rey de la Tierra del Sol, está extendiendo lentamente su influencia sobre el resto de las Tierras Emergidas. Pero no es el único que conspira por el poder. La misteriosa Gilda de los Asesinos (cuyos miembros viven consagrados al asesinato en todas sus formas), ha resucitado el terrible y sanguinario culto a Aster. Para llevar a cabo sus oscuros designios, la Gilda busca por todas partes adeptos y guerreros como Dubhe, quien a los diecisiete años es la ladrona más hábil de la Tierra del Sol, capaz de entrar como una sombra en las casas mejor guardadas y sustraer todo cuanto haya de valor.

La joven Dubhe, después de huir de La Gilda de los Asesinos, debe liberarse de la terrible maldición que la aqueja. Sennar, el más poderoso de los magos y compañero de Nihal, es el único que puede salvarla. Mientras, la sanguinaria secta ha encontrado el modo de devolver a la vida a Aster el Tirano, después de muchos años de espera. Sólo falta una víctima para el sacrificio, el cuerpo que asumirá la reencarnación, y el elegido es Sen, familiar de Sennar y de Nihal. El encargado de proteger al muchacho de la caza feroz de los asesinos será Ido, viejo gnomo, antiguo maestro de Nihal y enemigo feroz del corrupto Dohor.

Dubhe no puede esperar más. Dohor, el déspota de la Tierra del Sol, ya ha conquistado a sangre y fuego casi la totalidad del Mundo Emergido en estrecha alianza con la Gilda de los Asesinos. Una alianza que cada vez se torna más peligrosa, pues la secta quiere resucitar a Aster en el cuerpo de San, el nieto de Nihal.  El viejo Ido tiene la misión de proteger al niño con su propia vida, mientras Lonerin y Sennar han partido en busca del talismán del poder, el antiguo artefacto élfico que, una vez más, podría decidir el destino de la guerra.

Estas son a grandes rasgos las líneas argumentales de la saga Guerras Del Mundo Emergido. La novelas son recomendables para quienes disfruten leyendo fantasía, o sean seguidores de la autora. A pesar de que son muchas páginas, a mi modo de ver la lectura no resulta pesada, ni aburrida en ningún momento.  La escritura es clara, sencilla, directa. La trama está bien estructurada con esa alternancia de capítulos en presente y en pasado hasta fusionarse en el presente. Los personajes están bien construidos y delimitados entre buenos y malos. La Secta De Los Asesinos (2006), es el primer volumen, y al que lo lea y se enganche querrá leer pronto el  segundo: Las Dos Guerreras (2007) y el tercero Un Nuevo Reino (2007).

La narración este hecha en tercera persona y sigue varias perspectivas, la acción a su vez está dividida en tres partes diferenciadas entre si además de los capítulos. La primera es la más introductoria de todas, en la que vemos a la mayoría de los personajes, en la segunda ya se empieza a desarrollar la trama en sí; y en la tercera se resuelve el conflicto de esta ocasión. El mundo creado por Licia Troisi es complejo, hay una gran cantidad de nombres y lugares que vamos conociendo a lo largo de la historia.

Es destacable que la aciaga historia de la protagonista Dubhe, se divide en dos partes claramente diferenciadas. Troisi alterna los capítulos, narrando una escena en el pasado de la protagonista; y otro en el presente. Esto es muy pertinente, ya que podemos remontarnos a la infancia de la protagonista y conocer como ha llegado a esa vida de ladrona; pero, por otra parte, llega un momento en la narración en la que las historias pueden llegar a confundir al lector. Hasta el momento de los últimos capítulos en la que el pasado y el presente se fusionan.

Guerras Del Mundo Emergido contiene muchísima acción, como podemos apreciar en La Secta De Los Asesinos. Sin embargo, me ha dado la sensación de que la novela deja abiertos demasiados cabos como para cerrarlos todos en un solo libro, y tengo miedo de lo que pueda ocurrir con el tercero, pues quizá tenga que acabar alguna historia de manera demasiado precipitada. Otro detalle que tienen la novelas es que, a lo largo de lo historia, cuando habla de un hecho ocurrido anteriormente (tanto en esta saga como en otra que tiene que ver con esta historia), te explica de forma muy sutil lo que ocurrió, para ponernos al tanto. En suma, una historia de fantasía, acción e intriga muy recomendable, que tiene la mágica facultad de transportar al lector a un mundo diferente lleno de misterios y escabrosas aventuras.

Jorge Antonio Buckingham

martes, 16 de junio de 2015

FINIS MUNDI, DE LAURA GALLEGO GARCÍA: CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE

Finis Mundi se desarrolla en la Edad Media, entre los años 997 y 1000. La novela comienza con la presentación de uno de los personajes principales, Michel, un joven monje de unos 16 años de la orden de Cluny, cuyo monasterio había sido atacado y destruído por los húngaros, siendo él el único superviviente. El muchacho tenía en su posesión unos manuscritos de Bernardo de Turingia que predecían el Fin Del Mundo en el año 1000, a no ser que se reunieran los tres ejes del tiempo: El del pasado, el del presente y el del futuro.
En los manuscritos aparece una descripción de los lugares en los que se encuentran los ejes. El primero, el del presente, se encuentra en una ciudad dorada y Michel adivina que se trata de la ciudad alemana de Aquisgrán. De camino a esta ciudad se encuentra con un juglar llamado Mattius y su perro, Sirius. Después de hablar con él, este decide acompañarlo. Una vez en Aquisgrán encuentran el eje de presente en la tumba de Carlomagno. Allí descubren la existencia de una cofradía adoradora del Anticristo, que pretende impedir que se reúnan los tres ejes.
Una vez que consiguen el primer eje viajan a Santiago de Compostela, donde creen que se encuentra el segundo eje. Allí conocen a Lucía, una joven que pretende ser juglaresa y que Mattius se convierta en su maestro, pero este no acepta. Allí unas meigas, junto con un miembro de la cofradía intentan detenerlos, pero otras meigas más poderosas, cuya líder resulta ser la abuela de Lucía les ayuda. Un vez llegan a Santiago observan que esta ha sido saqueada por los moros. Allí intentan obtener información sobre una ermita en la que se encuentra el segundo eje. Gracias a la ayuda de Lucía y dos juglares más consiguen llegar a la ermita donde la cofradía intenta frenarlos, pero finalmente los dejan continuar.
Finis Mundi fue la primera novela que Laura Gallego García publicó y por la que recibió el Premio El Barco de Vapor 1998, y fue finalista del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. También obtuvo en 2005 la Placa de Plata El Barco de Vapor por haber alcanzado los 100.000 ejemplares vendidos. Finis Mundi ha sido traducida varios idiomas.
La ambientación en la Edad Media es sorprendente y los escenarios, estupendamente logrados. Ellos van desde la Península Ibérica - donde luchan por arrebatarle territorio a los moros- hasta las Islas Británicas -donde los vikingos tienen aterrorizada a la población. Continuamente están presentes la guerra, el hambre y las injusticias; y nos da una visión del mundo actual mezclándolo con el pasado;  lo que que va concientizando poco a poco de que si quieres que el mundo cambie, el primero que tiene que hacerlo eres tú.

Al leer Finis Mundi, he tenido la sensación de que la autora se ha documentado muy bien sobre el tema y el tiempo en el que está desarrollado. Hay algún vocabulario nuevo que nunca había visto antes y esto enriquece la experiencia. No podría decir que la novela me ha decepcionado,  aunque esperaba mucho más de él, y he encontrado muchos ratos en los que la lectura se me hacía algo soporífera, aunque no me parece una novela del todo floja.

Cabe decir que la presentación de la historia no está nada mal, pero conforme uno va avanzando en la narración se pierde el interés, le hace falta más elementos que inviten a seguir leyendo. Se trata de una historia llena de altibajos. Sólo hay algunos momentos que se vuelven interesantes y te preguntes que pasará después. Si eres fan de Laura Gallego García, seguramente querrás leerla, pero recuerda que es su primera obra publicada, así que no lleva toda la calidad de posteriores. Si no lo eres, piensa que es un libro aceptable y no mucho más.
Una curiosidad que me llamó mucho la atención después de leerlo es que, según el relato, el mundo debe ser destruido cada mil años. Así, la historia comienza en 997 y en el paso del 999 al 1000 el espíritu pararía la rueda y el mundo dejaría de existir. El libro fue publicado en 1999… final de milenio. Escalofriante ¿No?


Jorge Antonio Buckingham

lunes, 8 de junio de 2015

CORALINE, DE NEIL GAIMAN: DETRÁS DE ÉSTE LADO DE LA PUERTA

Coraline Jones y sus padres se mudan a una vieja casa -de más de cien años de antigüedad- que había sido dividida en apartamentos. Los padres de la niña están muy ocupados con su trabajo y le prestan muy poca atención. Sintiéndose sola, Coraline se marcha a explorar y conoce a los otros habitantes de la casa: las señoras Spink y Forcible, dos ancianas actrices retiradas y el señor Bobo, un excéntrico anciano que adiestra ratones para que salten y toquen música. Conoce también a un altivo gato que vaga por allí.
Coraline encuentra una puerta cerrada en el salón de su casa, pero, al abrirla, descubre que la entrada que hay detrás está enladrillada. Al día siguiente coge la llave de la puerta, la abre, y encuentra un pasadizo que conduce a un apartamento casi idéntico al suyo. Este mundo alternativo está habitado por su “Otra Madre” y su “Otro Padre”, que son reproducciones casi exactas de sus auténticos padres (salvo que la primera es más delgada, sus uñas son negras y curvas, y lo más importante: tienen botones en lugar de ojos, porque parecen muñecos en vez de personas).
Coraline se encuentra de nuevo con el gato, que en ese mundo tiene la facultad de hablar. Sus “Otros Padres” parecen al principio más interesantes, divertidos y cariñosos que los auténticos. Además, en este mundo los vecinos son más divertidos y nombran a Coraline por su nombre (en el mundo real todos excepto sus padres la llaman Caroline). Al final del día, la “Otra Madre” le dice que puede quedarse en ese mundo si permite que le pongan botones sobre los ojos. La niña queda horrorizada y huye rápidamente. Cuando regresa a su apartamento, Coraline descubre que sus auténticos padres han desaparecido. No regresan al día siguiente y Coraline, tras averiguar que han sido raptados por su “Otra Madre”, decide regresar al mundo alternativo para rescatarlos.
La historia que se nos presenta es muy original y nos habla sobre dos mundos completamente distintos. Es destacable la manera en la que está desarrollada la historia, pues al principio todo parece muy bonito y a la mitad del libro, la historia da un giro de trama increíble que mantiene al lector pegado a las páginas.

Nuestra protagonista es una niña diferente (su propio nombre no es nada común), enérgica, curiosa, inquieta y valiente. El punto flaco de Coraline es la tremenda soledad que siente al mudarse a su nueva casa. Allí no tiene amigos aún y sus padres no le prestan atención porque están demasiado ocupados trabajando. La niña se aburre, no tiene con quién jugar, sus padres no le hacen caso, la casa es vieja y rara, como sus nuevos vecinos, y la comida asquerosa. La soledad y la falta de atención, que Coraline interpreta también como falta de afecto, provocan en la niña un deseo de algo mejor, de una vida diferente y emocionante.

Coraline (2002) es una novela corta que está plagada de tensión, alguna clase de encanto infantil un tanto inocente y a la vez esa atmósfera oscura tan lograda y delicada. La narración es perfecta, no se hace repetitiva, pesada o excesivamente corta. Describe lo que tiene que describir, cuenta exactamente lo que tiene que contar, en un estilo sencillo que bien recuerda a un narrador de cuentos y resulta preciso y muy cuidado en cada detalle.

Por una parte está nuestra protagonista, que tiene todo lo que tiene que tener una niña pequeña e inocente y podemos ver cómo se desarrolla a medida que avanza la historia. Puede dar la impresión que la historia se centra demasiado en Coraline, y por eso no se puede conocer demasiado bien a los demás personajes. Quizá habría sido más acertado poner a otro protagonista o a otro personaje con mayor importancia. También me habría sido aconsejable un poco más de descripción en lo referente al otro mundo y las diferencias entre los padres de un mundo y de otro.


En definitiva, Coraline es un relato que nos habla de la soledad, del deseo de un mundo mejor, de valentía y de amor. La narrativa es ligera y está bien construida. Como suele suceder en sus obras, el mundo que nos presenta Neil Gaiman está plagado de símbolos y objetos mágicos que hacen de esta novela una lectura entretenida y estéticamente interesante.

Coraline es una de las obras mejor ejecutadas de Neil Gaiman, autor que a pesar de su éxito cuenta con un inmenso número de productos de escasa calidad en su manufactura. Narra una historia de terror que parte desde el punto de vista de una niña de 12 años, Coraline Jones. El hecho de que su protagonista aún no haya abandonado la infancia no lo convierte necesariamente en un libro de terror para niños, aunque por la intención es evidente que está dirigido a un público juvenil. Esto tampoco quiere decir que un adulto no pueda disfrutar igualmente de su lectura.


Jorge Antonio Buckingham

lunes, 1 de junio de 2015

EL SEÑOR DEL TIEMPO, DE LOUISE COOPER: EL INTENSO CONFLICTO ENTRE FUERZAS ANTAGÓNICAS

Tarod, un muchacho con unas capacidades mágicas excepcionales, es llevado junto a los sacerdotes de Aeoris (el supremo dios del Orden), donde es instruido y aprende a dominar sus poderes. Pasados los años, Yandros, la personificación del Caos se le aparece, revelándole que su destino es ser el vehículo que traerá de nuevo el Caos al mundo.
Los sacerdotes de Aeoris -frente a la nefasta revelación de la auténtica naturaleza de Tarod- deciden ejecutarlo. El joven se las ingenia para viajar (en el instante en que la espada del verdugo se cierne sobre su cabeza), hasta el mismo foco del Tiempo, donde consigue detener su paso. Tarod se encuentra encerrado entonces en un limbo del que no puede escapar.
Al regresar el transcurrir del Tiempo, Tarod -aún no resignado con su terrible destino- decide presentarse ante el mismo Aeoris,  quien le condena por ser una abominación del Caos. Entonces, le será revelada su verdadera naturaleza, que precipitará el enfrentamiento de las fuerzas del Orden y del Caos.
El Señor Del Tiempo es una trilogía compuesta por El Iniciado (1985), El Proscrito (1986) y El Orden Y El Caos (1987). La serie tiene su raíz en una novela previa de Cooper, Lord Of No Time.
Probablemente uno de los elementos más me atractivos de El Señor Del Tiempo es que, a diferencia de otras sagas, Louise Cooper no presenta una lucha dicotómica entre buenos y malos. Aunque a lo largo de casi toda la historia los personajes parezcan empeñados en tomar partido y defender lo contrario, el mensaje de fondo es que el bien y el mal, la luz y la oscuridad, el orden y el caos… son fuerzas antagónicas y en permanente conflicto, enfrascadas en una lucha constante en la que no debería haber vencedores ni vencidos. Cada una de ellas no tiene sentido sin la otra, y es necesaria su coexistencia para lograr el equilibrio en la realidad. 

Tarod resulta ser un personaje deslumbrante, por su lealtad, por su valor, por su integridad… sin que todo ello le convierta en el típico héroe mojigato. Todo lo contrario: perseguido injustamente por una sociedad obtusa y conservadora, Tarod encaja mejor en el arquetipo de antihéroe. Empeñado en seguir su propio criterio, casi nunca toma la decisión correcta, con frecuencia cede a sus impulsos más viscerales y no le tiembla el pulso a la hora de mancharse las manos de sangre, (aunque no siempre sea imprescindible hacerlo). Mas a pesar de todo, y por muchos errores que cometa, es realmente difícil no empatizar con este personaje, cuya principal característica es su firme voluntad para hacer lo correcto, cueste lo que cueste.

Y es que posiblemente el punto fuerte de Cooper sea que sabe dotar de carisma a sus personajes, algo que no solo se refleja en Tarod. Yandros, Cyllan o incluso Keridil, con todas sus debilidades, son buenos ejemplos. Las largas disertaciones sobre las inquietudes y pensamientos de cada personaje ayudan a comprender sus motivaciones, pero a la vez ralentizan el ritmo. Quizá este sea uno de los motivos por los que saga no goza de la popularidad que en mi opinión se merece. No me cabe duda de que si fuesen más actuales, ya estaríamos viendo las pruebas de casting para su adaptación al cine o la televisión.

Cabe destacar que la complejidad de los personajes resulta un tanto artificial, ya que no se nos muestra a través de sus discursos y sus acciones, sino que se nos revela con pelos y señales por medio de sus pensamientos. Vulnera así un principio fundamental de la buena literatura, que debe exponer antes que explicar. Los conflictos que nos presenta son a menudo muy simples (aunque ocupen páginas y más páginas de monólogo interior). Por añadidura, en El Iniciado se producen unas transiciones demasiado bruscas y poco fundamentadas entre los sentimeintos de amistad (e incluso de amor) y odio.

Existe un fallo de base en el planteamiento. Se nos explica que el exceso de Orden es pernicioso, pero nada de cuanto leemos nos mueve a corroborar esta afirmación. El mundo descrito es perfectamente normal (con sus pequeñas mezquindades). Se supone que está sumido en el estancamiento, pero la autora está demasiado ocupada con la trama para aportar pruebas de ello. Es decir, convierte la originalidad del planteamiento en una mera excusa, así que la sublectura sobre la virtud del equilibrio resulta igualmente artificial y forzada.

La trilogía de El Señor Del Tiempo es un producto de su época: Literatura juvenil, con una profundidad y calidad superiores a la media. Sin embargo, Cooper no se atrevió a dar el paso definitivo que la hubiera convertido en un referente dentro de la fantasía. Resulta pues una lectura entretenida, recomendable por el tomo de El Proscrito, pero jamás imprescindible (a no ser que te sientas atraído por el fenómeno de las sagas ochenteras). Se ha visto perjudicada por la ínfima calidad de muchas de las aportaciones posteriores que, tomándola como modelo, han abusado de sus hallazgos estilísticos y argumentales.

El mérito de Louise Cooper radica en saber aprovechar las convenciones de la fantasía épica en su propio beneficio, elaborando tramas que son algo más complejas de lo que suele ser habitual en el subgénero. Sus novelas son mucho más introspectivos que los de sus compañeros de estantería, centrados en un solo personaje (dos a lo sumo) y prestando mucha atención a sus motivaciones y pensamientos. En el caso de El Señor Del Tiempo, subyace el concepto filosófico del punto medio como eje motor de la historia, y aunque en la ejecución de estas buenas intenciones no siempre alcanza el éxito, su vocación por dotar de profundidad al relato es encomiable.

Jorge Antonio Buckingham