viernes, 8 de mayo de 2015

CONCEPCIÓN CÓSMICA


I
Las cosas más valiosas y significativas de ésta vida, se presentan cuando menos las esperamos.

II
Valoramos más el amor que tenemos, cuando sabemos que hemos estado a punto de perderlo.

III
Un amor que resiste la adversidad, y perdura a pesar del tiempo y la distancia, puede vencer hasta la propia muerte.

domingo, 3 de mayo de 2015

EL CICLO DE LA LUNA ROJA, DE JOSÉ ANTONIO COTRINA: EL PELIGROSO INTENTO DE VOLVER A CASA

Rocavarancolia lleva treinta años en ruinas. Su única esperanza reside en que un muchacho humano consiga sobrevivir hasta que salga la Luna Roja. Cada año, la puerta que conecta Rocavarancolia con nuestro mundo se abre durante la víspera de Todos Los Santos. La noche de Samhein, y Denéstor Tul, el demiurgo, busca a niños especiales para llevárselos con él. Estos niños forman "la cosecha de Samhein", que este año está compuesta por doce muchachos procedentes de distintos lugares de nuestro mundo. Desconocen por qué están allí y qué se espera de ellos. Solo saben una cosa: la ciudad intentará destruirlos y no tendrán la opción de regresar a su mundo hasta que pase un año.

El universo creado por José Antonio Cotrina tiene cuatro elementos: los doce niños, los adultos de Rocavarancolia, una serie de monstruos que desconocemos y la propia ciudad, que parece tener vida propia. Por otro lado, también está el componente humano, los jóvenes que son llevados a este país de pesadillas, y en donde deberán enfrentar, con lo poco que saben, los grandes peligros que la propia ciudad encierra.

La prosa de Cotrina es sencilla y clara, y por lo general se mantiene ágil. Sin embargo, tiene un tono algo más infantil de lo esperado; quizá es esa la razón por la que no llegue a trasmitir carga emotiva del todo. Todos los personajes, niños y monstruos, resultan a la vez interesantes y creíbles. A pesar del gran número de ellos, es bastante sencillo tenerlos a todos en mente e identificar quién es quién. El protagonista, Hector, es un chico gordito y torpe, pero sus pensamientos y sus comentarios lo alejan del cliché y lo hacen más cercano al lector, que en seguida le toma cariño.

El primero de sus tres libros La Cosecha De Samhein (2009) es el que goza de menos fuerza. Cotrina ha repetido en las presentaciones de los libros que componen esta trilogía, que el arranque—las 30 o 40 primeras páginas— es tan blando y típico totalmente adrede, una especie de truco para así ir luego ofreciendo al lector un mayor asombro mientras, capítulo a capítulo, la trama va oscureciendo, endureciéndose y maravillando al lector.

El segundo libro Los Hijos De Las Tinieblas (2010) es continuación directa del primero. Los mismos protagonistas y escenarios, además de nuevos personajes, lugares y peligros… todos estupendos e ingeniosamente trabajados. Apenas se puede contar algo de este segundo libro sin desvelar detalles de importancia que quebrarían la magia que encierran, así que me limitaré a decir que es un gran libro, tanto en extensión como en calidad.

La trilogía termina con La Sombra De La Luna (2011). Con este libro ocurre un problema similar al segundo de los volúmenes: no se puede desgranar su trama sin romper los hechizos que guarda. Diré que es todavía más extenso que el segundo, manteniendo sin merma ninguna la alta calidad que la trilogía atesora en su conjunto.

Las 2000 páginas que componen El Ciclo De La Luna Roja, están trabajadas a conciencia. Una pluma que cuida del menor al mayor detalle, un ingenio sorprendente que esquiva los tópicos y busca siempre el asombro del lector, una escritura ágil e inteligente, llena de giros mágicos que solo los años de escritura otorgan. Una composición de obra espléndida que todo buen aficionado a la lectura debería leer.

Jorge Antonio Buckingham

sábado, 25 de abril de 2015

NACIDOS DE LA BRUMA, DE BRANDON SANDERSON: UN HERÓICO GRITO DE REBELIÓN

Durante mil años han caído las cenizas del cielo y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el Lord Legislador reina con un poder absoluto, gracias al terror y a su divina invencibilidad. Le ayudan los “obligadores” y los “inquisidores” junto a la poderosa magia de la alomancia. Solo algunos son capaces de quemar los metales que han tragado, y que les otorgan poderes sobrenaturales. Pero los nobles han tenido trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, alguna de su progenie ha sobrevivido y ha heredado los poderes alománticos.  Los “brumosos” tienen solo uno de esos poderes, mientras que los “nacidos de la bruma” son capaces de dominar todos ellos.
Kelsier el superviviente, (el único que ha logrado huir de los Pozos de Hathsin) ha encontrado a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte... A partir de este descubrimiento, se ven involucrados en una rebelión para derrocar el Imperio Final, acompañados de los personajes más dispares que se les puedan ocurrir. Y este es precisamente uno de los puntos más fuertes de Nacidos De la Bruma: sus personajes. Todos tienen casi la misma importancia, y nos acompañan a lo largo de todas las páginas, siendo los pilares fundamentales de toda la obra. Gracias a ellos -y también por su culpa-, el mundo, tal y como lo conocen, está a punto de dar un giro absolutamente radical.
Brandon Sanderson en Nacidos De La Bruma, ha desarrollado uno de los sistemas de magia más interesantes y ricos que ha visto la fantasía moderna. La alomancia es la verdadera protagonista de toda la saga, una suerte de alquimia corporal que los “brumosos”  y los “nacidos de la bruma” pueden realizar ingiriendo y quemando ciertos metales en el interior de sus cuerpos, para obtener poderes como manipular las emociones, empujar y atraer metales o potenciar sus capacidades físicas. No diré más. El lector debe ir aprendiendo cómo funciona este curioso recurso que Sanderson explota hasta sus últimas consecuencias, y que le valen para escribir algunas de las escenas de acción más brillantes que se han escrito dentro del género.

Nacidos De la Bruma es una excepcional muestra de una nueva forma de fantasía y el primer volumen, El Imperio Final (2006) -con una conclusión cerrada y grandiosa- nos introduce gratamente en el mundo de los poderes alomanticos, de la bruma y la ceniza, de la dominación y la rebelión, con personajes inolvidables como el atormentado Kelsier, en su papel de Pigmalión de la más brillante Galatea que se pueda imaginar: la nacida de la bruma Vin.

Uno de los reparos que se le podría objetar a esta trilogía es que el avance de la trama es un poco lento, el autor se centra mucho en que las situaciones y las conversaciones queden muy bien explicadas y justificadas, que todo tenga sentido para el lector. Dejando de lado tal vez algunas escenas del segundo libro, el ritmo general es adecuado. La acción está casi siempre concentrada en el último tercio de cada libro, generando microinfartos en el lector a base de varios desenlaces múltiples consecutivos (dado que no se trata solo de un libro de acción, sino también de personajes que viven en un mundo realmente complicado), es muy difícil llegar a aburrirse en algún momento. Siempre hay algo interesante en lo que centrar nuestra atención. 

Ya en libros anteriores había escenas con un cierto tufillo a religión, pero tenía la esperanza de que esto fuera simplemente un elemento secundario más dentro del mundo fantástico, después de todo uno de los personajes se dedica a estudiar y recopilar información de los cientos de religiones que han existido en ese mundo. Aun así, no descartes esta saga rápidamente por el tema del final, que después de todo a lo que más importancia le doy es a las muchísimas horas de entretenimiento que he pasado con sus personajes más que al desenlace como tal.

Al leer el primer libro no nos damos cuenta de que su interés es exponencial. Terminamos con un buen sabor de boca que nos impide morir sin coger el segundo libro que supera al primero, para finalmente devorar el tercero donde termina esta especie de orgasmo narrativo. Los giros argumentales de esta suculenta trama que mantiene al lector atrapado en su totalidad, confeccionan algo más que una historia interesante sobre sentimientos, amor, locura, política, economía, intriga y conspiraciones entremezclados de manera compleja. Merece la pena llegar al final para darse cuenta de la complejidad y excelencia de la trama argumental.
En conjunto, los tres primeros volúmenes de Nacidos De La Bruma forman una obra maestra que cualquier amante de la fantasía debería leer. A pesar de contar con algunos detalles un poco decepcionantes, hay un antes y un después de leer esta saga. No cabe duda que la originalidad de Brandon Sanderson es encomiable, y también su afán por hacer reales unos personajes que estaban solo en su mente. Si todavía no has tenido la oportunidad de leerla, por lo que más quieras, hazlo ya.


Jorge Antonio Buckingham

lunes, 20 de abril de 2015

LA SAGA DE TRAMÓREA, DE JAVIER NEGRETE: EL IMPONENTE PODER DEL ACERO

Cuando Hairón, jefe de la Horda Roja y legítimo poseedor de Zemal, la Espada de Fuego, muere aquejado de una extraña y repentina enfermedad; se abre la competición por convertirse en el nuevo portador de esta arma legendaria. Se dice que esta espada fue forjada por el dios herrero Tarimán, y otorga a quien la esgrime una posición de supremo liderazgo. Su nuevo poseedor sólo puede ser un gran maestro de la esgrima, un tahedorán, uno de entre los mejores espadachines de todo el continente de Tramórea. Siete son los candidatos dispuestos a averiguar dónde se halla escondido el mítico filo. Entre ellos, uno de los más fieles lugartenientes del anterior Zemalnit (título que se concede a su dueño), el gran guerrero tahedorán  Kratos May.

Pero este no será un certamen más para disputarse el relevo de Zemal, pues hay fuerzas oscuras que vuelven a ponerse en movimiento, con fines ajenos a la comprensión humana, infundido por las pesadillas del durmiente y tenebroso dios Tubilok. Fuerzas que quieren favorecer a uno de los aspirantes de la prueba, Togul Barok, hijo del emperador de Áinar, elegido de los dioses. Kratos May tendrá que asumir la posición de improvisado maestro para Derguín, otro de los pretendientes de Zemal y antiguo alumno defenestrado de Uhdanfiún, la gran academia marcial del Tahedo. Siguiendo la guía del mago Linar de los Kalagorinôr (una orden de taumaturgos que busca sostener el delicado equilibrio de Tramórea) y junto a su nuevo discípulo Mikhon Tiq, da comienzo a una epopeya salpicada de peligros. El objetivo es dar con el paradero de la hoja celestial y asegurarse de que no caiga en manos equivocadas.

Tramórea -el mundo ficticio donde se desarrolla la trama- es un escenario realmente asombroso. Un agraciado coqueteo con la ciencia ficción (como pocos que haya visto en obras que mezclen géneros), nos sugiere que la aventura se instala en un lugar que pertenece a un tiempo pretérito muy remoto. El revelador mito de las edades que Linar desvela al calor del hogar a los jóvenes aprendices, así como los guiños visuales a una tecnología desaparecida, o las referencias a lugares prohibidos de Tramórea (como el interior de selvas impenetrables y desiertos en los que flota un mal de efectos nocivos sospechosamente parecido a la radioactividad), alude a este aspecto que, según tengo entendido, queda más esclarecido en los sucesivos libros, sin que por ello deje de encajar en la subgénero de espada y brujería.  La Saga de Tramórea está compuesta por La Espada De Fuego (2003) a saber: El Espíritu Del Mago (2005), El Sueño De Los Dioses (2010) y El Corazón De Tramórea (2011), segunda, tercera y cuarta entregas de la serie, respectivamente.

La Saga De Tramórea es una obra de fantasía y aventuras entretenida. Javier Negrete se mantiene a la vanguardia, creando una fantasía épica de alto nivel. En la primera novela los personajes sufrían mucho, aun así quizá algunos de ellos habría preferido quedarse por el camino si hubiesen sabido lo que les venía por delante, ya que en El Espíritu Del Mago hay traiciones por doquier, secuestros y robos, viajes a tierras malditas y torres kilométricas, y batallas, grandes batallas. Y entre ello, como ya he comentado, muchas intrigas, personajes carismáticos a los que se les coge un gran cariño, y otros personajes sumamente pérfidos, ya que son ellos los que hacen daño a nuestros héroes.

Es verdad que he leído muchos más libros de procedencia extranjera que doméstica en lo referente al género fantástico. Sin embargo, pienso que el madrileño Javier Negrete, autor de este vigoroso relato heroico, puede presumir con todas las de la ley de estar a la altura de respetados bestsellers de ficción anglosajones. Hoy día, la Saga De Tramórea es un firme exponente de la buena fantasía que se hace dentro del territorio español, avalada por su evolución hasta alcanzar dimensiones de tetralogía y por haber sido traducida a otros idiomas. Si no la mejor, desde luego que puede postularse en el podio de los grandes de su género en español, siendo un enorme éxito de ventas y de crítica entre los lectores.

La prosa de Javier Negrete está dotada de un estilo claro, diálogos interesantes y descripciones vívidas, amén de un léxico que nos resulta extrañamente cercano. Naturalmente la historia tiene sus ligeros altibajos, e incluso uno que otro capítulo -como la huída de Linar y Mikha de los Pantanos de Purk-, que se me hizo más irregular y surrealista. Sin embargo, el nivel general de narración y elocuencia del lenguaje es muy elevado, con pasajes como el preámbulo sobre los últimos días de Hairón o la historia personal de El Mazo se califican como  exquisitamente logrados.

Es probable que muchos pensarán que el argumento no puede ser más repetido: el fabuloso objeto inalcanzable, un héroe en ciernes, el viaje iniciático, magia, espadas, dioses que intervienen en el destino de los hombres corrientes... Pero  queda claro que esa primera impresión de relato trillado se desvanece en seguida, bastando apenas unas pocas páginas para quedar enganchados a la trama. Negrete moldea los elementos clásicos de la fantasía para urdir una prosa adictiva que atrapa en sus redes al lector gracias a unos personajes ante los que es fácil caer rendidos.

La Saga De Tramórea es una lectura que merece la pena el tiempo y el dinero invertido. Está plagada de maravillosos personajes, de grandes diálogos, de humor, de erotismo y de aventuras increíbles, emocionantes y espectaculares. Todo el que se interne en sus páginas le será imposible no sumergirse en el mundo tan vivaz que ha construido Javier Negrete para nuestro deleite. Si piensas que sólo los escritores anglosajones escriben buena fantasía, leer la Saga De Tramórea es un buen motivo para que empieces a cambiar de idea.

Jorge Antonio Buckingham

lunes, 13 de abril de 2015

GUERRAS DEMONÍACAS, DE R. A. SALVATORE: EL INEXORABLE ATAQUE DE LA MALIGNIDAD

En la abadía Saint Mere Abelle llega el día de que los novicios ingresen para siempre en la orden. Les espera un largo camino tras muchos años de preparación, en el que solo unos pocos son aceptados. Los novicios están instruidos en la lucha, en las artes marciales dado que los futuros frailes deben proteger una Iglesia en equilibrio con el poder del Estado.

Muy lejos de allí, el demonio Dáctilo ha conseguido despertar de su encierro y ha reunido un poderoso ejército formado por tres de las cinco razas que viven en ese mundo. Generalmente, trasgos, gigantes y enanos powri, son enemigos entre sí pero bajo el influjo del demonio, aprenderán a trabajar juntos para luchar contra los hombres.

En una de sus primeras incursiones, los trasgos arrasan la aldea de Dundalis. Solo dos de los habitantes consiguen huir a la muerte. Dos adolescentes, Elbryan y Pony, aunque ninguno sabe que el otro ha conseguido escapar. Pony se esconde bajo una casa en llamas pero bien a salvo y al paso de los días, consigue salir y escapar. Ya a salvo, su mente ha decidido olvidar todo su pasado y empezar de nuevo.

Elbryan es salvado de una muerte segura por los elfos, una raza en peligro de extinción y que generalmente no se mete en los asuntos de las otras razas. Pero Elbryan, casi un niño, es especial y deciden adoptarlo, deciden instruirlo y hacer de él, el guardabosques que el mundo va a necesitar. Durante años, día a día es adiestrado en la lucha, y lo es duramente, sin muchas muestras de afecto, muchas burlas cuando falla y muchas trampas para que falle. Cuando pasan los años, Elbryan es el guerrero perfecto, es ya un hombre capaz de moverse como un elfo, pensar como un elfo y un humano.

La serie Guerras Demoníacas, está compuesta por seis volúmenes: El Despertar Del Demonio (1997), Barbacán, La Guarida Del Maligno (1998), El Espíritu Del Dáctilo (1999), Markwart, El Abad Maléfico (1998), El Apóstol Del Demonio y El Hijo De Elbryan (1999).

Las primeras novelas de Guerras Demoníacas son interesantes, al comenzar la descripción de los parajes salvajes del noroeste, y además traer muy pronto los problemas a los jóvenes personajes principales, Elbryan y Pony. Su aldea es arrasada por un ejército de trasgos, y ellos son los únicos supervivientes. Pero a él lo acogen los Touel'alfar para convertirlo en un guardabosques y ella, que ha perdido la memoria por el shock, es criada por una simpática pareja que regenta una posada en Palmaris, una ciudad al sur.

Junto a ellos aparece Avelyn, un joven monje que se va dando cuenta de que la Iglesia Abellicana no es la digna institución que él creía. Las dos novelas transcurren con velocidad, gracias en parte a ir saltando de un personaje a otro mediante capítulos no demasiado extensos. Poco a poco, se va creando un grupo de amigos que se dirigirá a un enfrentamiento final cargado de sacrificios (tal vez demasiado amontonados, pero agradables al variar un poco el esquema habitual de se-salva-todo-el-mundo). Además, si se lee hasta este punto, la historia queda lo suficientemente cerrada.

En las siguientes novelas volvemos al Salvatore reiterativo que llena páginas y páginas de combates descritos de forma efectista. Sin embargo, he encontrado que en esta serie estas descripciones son mucho más lentas, y no logran transmitir bien los movimientos. El otro problema es que la mitad de los capítulos (o tal vez más), están centrados en las acciones de Markwart, la cabeza de la Iglesia Abellicana y al que, supuestamente por culpa del dáctilo, Salvatore convierte en una especie de inquisidor obsesionado con un monje al que cree traidor. Al mismo tiempo, el abad inicia una serie de intrigas para extender el poder de su iglesia. Todo esto hace que esta parte sea más lenta, y un poco aburrida, en parte por la casi ausencia de conflictos internos.

La saga de fantasía épica de R. A. Salvatore Guerras Demoníacas, ha recibido desmerecidamente los más encendidos elogios por parte de la prensa especializada, y de otros autores dedicados a este género cada vez más de moda. Así, Terry Brooks, autor de Shannara y de la novelización de La Amenaza Fantasma, dice: “Esta nueva saga es el mejor trabajo de Salvatore desde la serie de El Elfo Oscuro”. Por su parte, Elaine Cunningham, autora de varias novelas de Reinos Olvidados, afirma: “Los fans de Salvatore quedarán encantados con esta historia. Tiene todo lo que los lectores de fantasía esperan: personajes atrayentes, una narración ágil y descripciones de batallas brillantes que no entorpecen el argumento principal. El arquetipo del explorador noble queda perfectamente encarnado por Elbryan”.

Son demasiadas páginas para una trama no muy original, situada en un imaginario poco elaborado. Hay algunos detalles muy buenos, y personajes muy simpáticos, pero como he indicado antes, el primer libro gusta por ser novedoso; el resto pecan de los defectos típicos en Salvatore: abundancia de batallas y exceso de escenas protagonizadas por unos malos simplones. Mi recomendación es leer sólo los dos primeros volúmenes, porque la historia queda cerrada, y hemos descubierto todo lo que el mundo de Corona puede ofrecernos.

Jorge Antonio Buckingham

viernes, 10 de abril de 2015

DEIDAD Y REALIDAD

Ensayo Filosófico (2015).


http://espanol.free-ebooks.net/ebook/Deidad-y-Realidad

miércoles, 8 de abril de 2015

CRÓNICAS DEL EMPERADOR ALBINO, DE MICHAEL MOORCOCK: EL DEPLORABLE VALOR DEL INFORTUNIO

El ciclo de Crónicas del Emperador Albino narra las aventuras y desventuras de Elric, 428º emperador de la isla-estado de Melniboné, que un día fue un imperio majestuoso que dominó el mundo, pero hoy se encuentra en lamentable decadencia; y Campeón Eterno, desde su llegada al trono, hasta la destrucción del mundo.  

A diferencia de los típicos protagonistas de las novelas de fantasía, Elric es un auténtico antihéroe. No se trata de un personaje pobre criado en la batalla, es el emperador de lo que alguna vez fue un poderoso imperio. No es un valiente y musculoso guerrero, es un hechicero albino y anémico que necesita drogas para poder sobrevivir. No se casa con una princesa y vive feliz hasta el resto de sus días, pues Cymoril, su primer amor, cae bajo el filo de su propia espada rúnica.

Elric de Melniboné no lucha por el bien, pues en este universo no existen simplemente el Bien y el Mal, sino caos, orden y equilibrio (fuerzas que están más allá de los conceptos humanos convencionales). Con el apoyo de su inseparable compañero Moonglum, lucha contra dioses, viaja entre universos, invoca demonios y, finalmente, coopera en el desequilibrio entre Orden y Caos, provocando la destrucción del mundo en el que viven. Sus súbditos lo ven como un líder débil, melancólico, inexplicablemente aficionado a la lectura, que no se comporta con la brutalidad que cabría esperar de un auténtico melnibonés. Sin embargo, pese a su aparente fragilidad, Elric es un brujo de recursos.

De moral ambigua, Elric de Melniboné no dudará en pactar con el demonio Arioch y aceptar la ayuda envenenada de “Tormentosa”, una espada con voluntad propia, que es tan útil en las violentas batallas como peligrosa para su dueño. Por culpa de la Espada Negra, la historia recordará a Elric con los epítetos de “Asesino de Mujeres” y “Ladrón de Almas”.

Crónicas Del Emperador Albino se compone de ocho novelas (ya editadas por Edhasa, en cuatro libros en tapa dura; cada libro incluye dos novelas) que el autor organizó de manera cronológica, aunque la mayoría de estas historias originalmente fueron publicadas como relatos en la revista Science Fantasy. Siguiendo el orden establecido a posteriori por el propio autor, Crónicas Del Emperador Albino recogerá todas las novelas de Elric. Con esta serie nació el concepto de multiverso, por el cual sus personajes saltan de una novela a otra creando así una serie de relaciones cruzadas de cierta complejidad.

El estilo de Moorcock es fluido y elegante, y aunque Elric es un personaje reflexivo y complejo, eso no obstaculiza la acción, presente en la mayoría de las páginas de esta serie. La opinión de la crítica es muy contradictoria, y esto podría hacer dudar al que se acerca por primera vez (o tiene la intención de hacerlo) al personaje.

Pero lo cierto es que para los aficionados al género de espada y brujería, Elric de Melniboné es uno de los personajes clave más populares y más representativos del género, pese a sus peculiaridades que le hacen ser completamente distinto a cualquier otro personaje.

Efectivamente, a la mayoría de las críticas no les falta su fondo de razón (su estilo es sencillo, su narrativa a veces da la impresión de improvisación, de que las tramas no guardan relación entre sí; algunos de personajes carecen de profundidad y son casi esbozos, etc.), pero les falta la perspectiva del tiempo, no tienen en cuenta cuándo fueron escritas estas novelas, y cuál era el panorama del género en ese momento, ni qué aportó Moorcock de novedoso.

Elric no es un atlético guerrero criado en la batalla, no es un gran espadachín, no es un héroe sacrificado, valeroso y de honor intachable. Elric es un personaje trágico, débil y enfermizo, que necesita su “medicina” para vivir (en realidad drogas y pociones), que usa la hechicería y que va armado con una espada mágica que se alimenta de las almas de sus víctimas. Pero sobretodo, Elric no lucha por la justicia, porque en su mundo no existen los conceptos de bien y mal, sino los de Orden y Caos, fuerzas más allá del control de los mortales.

En Crónicas Del Emperador Albino  no encontramos el trasfondo mitológico de la obra de J.R.R. Tolkien, ni las insuperables descripciones de Robert E. Howard, ni las complejas tramas de George R.R. Martin, ni la acción vibrante de R.A. Salvatore, ni los personajes cercanos y reales de Fritz Leiber. Pero en Elric encontramos al antihéroe por antonomasia, el personaje trágico y gris, víctima de un destino aciago. Puede que la obra de Michael Moorcock te conquiste o puede que te decepcione, pero estamos ante uno de los puntales del género, y con creces merece estar en la biblioteca de todo buen seguidor del género.

Jorge Antonio Buckingham