viernes, 18 de diciembre de 2015

EL GUERRERO DE TYAMATH


jueves, 26 de noviembre de 2015

¿QUÉ ES TYAMATH?


¡Hal, amigos terrícolas!
El mundo de Tyamath representa la divinidad de la Madre Tierra, pero no sólo el suelo o el espacio geológico, tampoco la naturaleza; es todo ello en conjunto. No se encuentra localizado en un lugar específico, se concentra en ciertos lugares como manantiales, vertientes, o apachetas. Es una deidad inmediata y cotidiana que actúa directamente por presencia, y con la cual se dialoga permanentemente; ya sea pidiéndole sustento o disculpándose por alguna falta cometida en contra de la tierra y por todo lo que provee.
Cuando la Madre Tierra tiene hambre y no se le nutre con las ofrendas, o si eventualmente se le ofende, suele provocar enfermedades. Tyamath no es una deidad creadora sino protectora y proveedora. Ella cobija a los seres humanos, posibilita la vida y favorece la fecundidad y la fertilidad. A cambio de esta ayuda y protección, el campesino debe ofrendar a la tierra parte de lo que recibe. No sólo en los momentos y lugares predeterminados por el ritual, sino en todos los acontecimientos culturalmente significativos. De este modo se configura una suerte de reciprocidad.

La Madre Tierra es una evolución de la Gran Madre, una diosa de la vida y la muerte, terrible y a la vez generosa. Se trata de un planeta viviente en el que muchos sistemas complejos funcionan a la perfección y de forma continua, sin pausa. Cuando se la compara con otros mundos, es evidente que en todos sus aspectos la Madre Tierra está especialmente constituida mayormente para la vida de sus hijos. 

Tyamath es un paraíso que no debemos dejar atrás...

¡Les deseo lo mejor, lectores!


Pedro Sanders de Thanis

miércoles, 25 de noviembre de 2015

PRÓXIMAMENTE...




TYAMATH  ES... una serie de novelas de ciencia-ficción
escritas por Jorge A. Buckingham

TYAMATH ES... una palabra que significa "templo del hogar".

TYAMATH  ES... la Madre Tierra, la diosa viviente.

             TYAMATH ES... un mundo primitivo en muchos aspectos, 
            que posee ciertas tecnologías aun más avanzadas 
       que las de la Tierra de nuestros días.

TYAMATH  ES... un mundo regido por los misteriosos Annu-ki, 
los protectores de Tyamath.

TYAMATH ES... un mundo que trata de vivir de acuerdo con la naturaleza.

          TYAMATH ES... un mundo de honor y salvajismo, 
          de reyes y esclavos, de guerreros y campesinos.


TYAMATH ES... muchas cosas diferentes.

martes, 3 de noviembre de 2015

PROGRAMA CARAS DE LA CULTURA

PRESENTACIÓN TELEVISIVA DE LOS ESCRITORES - canal 99 -18JN: CARLOS HUMBERTO GARCÍA CURAY con los alcances de su próximo libro "ENTRE ODAS Y PROVERBIOS". Igualmente la presencia del escritor y JORGE BUCKINGHAM, y su enfoque poético, filosófico y ambiental...


lunes, 26 de octubre de 2015

MOMO, DE MICHAEL ENDE: EL INESTIMABLE VALOR DE LA EMPATÍA

En las ruinas de un anfiteatro, justo en las afueras de una ciudad de Italia sin nombre, vive una niña huérfana llamada Momo. Ella posee la habilidad extraordinaria de saber escuchar, consiguiendo que los que están tristes se sientan mejor, los que están enfadados solucionen sus problemas, o que a los que están aburridos se les ocurran cosas divertidas. Momo tiene amistad con todos y especialmente con el barrendero Beppo y el guía turístico Gigi (también conocido como Gigi Cicerone o Girolamo).
Esta atmósfera placentera acaba con la llegada de los Hombres Grises, unos extraños individuos que representan al Banco de Tiempo y promocionan la idea de ahorrar tiempo entre la población (tiempo que puede ser depositado en el Banco y devuelto al cliente después, con interés). En realidad, hacen que la gente lo olvide todo salvo su obsesión por “ahorrar” todo el tiempo posible para un hipotético uso posterior.
La siniestra influencia de los Hombres Grises afecta progresivamente a toda la ciudad. La vida se vuelve estéril, se deja de hacer todo lo que se considera inútil, como el arte, la imaginación o incluso el descanso. Los edificios y las ropas están hechos exactamente de la misma forma para todos y el ritmo de vida se torna ajetreado. En realidad, cuanto más tiempo ahorra una persona, menos lo tiene. Los Hombres Grises lo consumen en forma de cigarros, hechos de pétalos secos de las flores horarias que representan el tiempo; sin esos cigarros ellos no pueden existir.
Momo, por su especial personalidad, se convierte en un obstáculo para los planes del Banco de Tiempo. Los Hombres Grises intentan deshacerse de ella. Momo, junto a la tortuga Casiopea (que se comunica con ella gracias a los mensajes luminosos de su caparazón), se enfrentará a su dictadura y terminará con ellos. Para eso, Momo deberá ir al mismo manantial del tiempo y acabar con el orden establecido.
La idea principal de Momo (1973) puede ser vista como una crítica al consumismo. Muestra el peligro de verse seducido por los intereses de empresas que cuentan con el suficiente poder como para influir en el estilo de vida de las personas. En el mismo sentido es también una profunda crítica al modelo racional de concebir el tiempo, un modelo economicista que olvida esos pequeños momentos y sensaciones que sin tener valor económico -y por tanto puedan parecer superfluas-, son realmente importantes en la vida humana que siempre tiene una vertiente espiritual.
Si de algo se caracteriza Momo es por ser una historia con un contenido filosófico peculiar, pero escrita de un modo que más pareciera un cuento infantil. Y es que estamos ante un precioso cuento de hadas para adultos, una novela hecha para ese niño que todos llevamos dentro. Además, la historia cuenta con una preciosa, genial y entrañable atemporalidad, lo que permite que a cualquier persona que tenga nueve o noventa años, le pueda sobrecoger la nostalgia y verse identificado en la niñez inocente de los pequeños amigos de Momo.
Es admirable cómo hace reflexionar esta novela, quizá los más jóvenes solo vean en ella una aventura y un misterio que solucionar, pero los más mayores pueden verse reflejados en ella y pensar que no es el dinero ni el trabajo lo más importante en este mundo. A través de un personaje muy sencillo, pero muy complejo al mismo tiempo, Ende nos lleva de la mano a través de un viaje tanto mágico como filosófico, donde una tortuga tiene las respuestas a todas nuestras preguntas. Todo lo relacionado con el tiempo: el ahorro de tiempo, el gasto de tiempo, el robo de tiempo, etc, posee una hechura muy original. Está todo hilado de una forma casi perfecta, y el final es simplemente sublime.
En Momo se puede apreciar la influencia de la obra surrealista de Edgar Ende, el padre del autor. Así como en las experiencias personales del escritor con el régimen nazi. El movimiento artístico inspirado en el dadaísmo aporta un ritmo fluido, proporcionándole la apariencia de un relato narrado con absoluta naturalidad, como un cuento. De igual manera, permite a Ende realizar un giro narrativo inesperado, cuando empieza a introducir elementos oníricos como los Hombres Grises, la tortuga Casiopea, la casa de Ninguna Parte o el maestro Segundo Minucio Hora. Estos convierten una aparente fábula infantil en una distopía que tiene grandes paralelismos con nuestra realidad cotidiana. 
Momo es una novela hermosísima que está llena de enseñanzas sobre la amistad, la bondad y el valor de las cosas sencillas de la vida. En definitiva, sobre lo que de verdad nos hace felices. Momo podría ser una niña normal, pero tiene un gran don: la capacidad de escuchar. Y es que solo escuchando logra que la gente piense mejor, y que tome buenas decisiones sin saberlo. Cuando alguien está deprimido, o enfadado, sólo tiene que ir con Momo para que todo se solucione. La niña se hace imprescindible y gracias a su extraordinario carisma, alegra la existencia de todo el que se le acerca.

Michael Ende desarrolla en esta enternecedora aventura, un mensaje dirigido a los padres que ya no disponen de tiempo para leer a sus hijos antes de acostarse: “Hay calendarios y relojes, pero eso significa poco, porque todos sabemos que en ocasiones una hora puede parecernos una eternidad, y otra puede parecer un instante, depende de lo que hagamos. Porque el tiempo es vida,  y la vida reside en el corazón.” 

Jorge Antonio Buckingham